Elías Cartes Parra

Elías Cartes Parra

Elías Cartes Parra debió permanecer siete meses bajo prisión preventiva por un delito que no cometió.

Forma de Término del Caso: Absolución

Región: Biobío

Fecha Inicio Causa: 06/04/2009

Fecha Exoneración: 06/02/2014

Nombre del Defensor: Giovanni Gotelli

Exonerado Indemnizado: No

Causa del Error: Error pericial o ciencia limitada

Verdadero Autor: No

Tiempo en Prisión Preventiva: 160 días y 90 con arresto domiciliario.

Elías Cartes Parra

La mañana del 6 de abril de 2009, en Chillán, quedó al descubierto el homicidio de un sacerdote, quien fue asesinado de 16 puñaladas en su propio domicilio. El crimen fue investigado durante cuatro años, sin que hasta ahora se encontrara al verdadero responsable.

En este contexto, Elías Cartes Parra debió enfrentar una acusación que buscaba su condena como el autor de este grave delito y aunque fue absuelto de forma unánime por el Tribunal Oral en lo Penal de Chillán, debió permanecer bajo encarcelamiento preventivo durante 160 días, además de otros 90 arrestado en su domicilio.

Elías Cartes y su pareja conocían a la víctima, porque ésta les había arrendado su casa, debido a que se trasladaría por un tiempo a vivir a Puerto Montt. Los jóvenes alcanzaron a residir ahí solo durante un mes, pues decidieron marcharse tras constatar que durante una visita que les hizo el sacerdote y en la que se quedó a dormir en la casa, el religioso terminó sosteniendo relaciones de carácter homosexual con uno de los vecinos del sector, un sujeto a quien Elías Cartes y su pareja consideraban un delincuente habitual del barrio.

Esa noche, el hombre compartió forzosamente con ellos, luego de que el cura lo trajera a cenar sin la autorización de los jóvenes. Mientras bebía, este vecino se jactaba de portar armas, ante lo cual Elías y su pareja decidieron retirarse a su dormitorio, encerrándose con llave hasta el día siguiente. Fue en ese momento que decidieron dejar el arriendo de la casa del sacerdote y regresar a vivir a las casas de sus respectivos padres.

Una semana después que Elías Cartes y su pareja dejaron la casa del cura, éste fue asesinado. Su cuerpo fue encontrado luego por vecinos, tendido en el pasillo y completamente ensangrentado. El baño estaba en relativo desorden y descuido. Mostraba restos de sangre en el lavamanos, desde donde la policía levantó algunas muestras sanguíneas, al igual que muestras de pelo encontradas debajo del inodoro.
La cocina de la casa daba cuenta de que esa noche el cura había compartido con alguien más, con quien comió y bebió, pues había platos sucios y vasos con restos de vino.

PERICIAS Y ACUSACIÓN

A pocos días del crimen Elías Cartes fue interrogado por la policía, oportunidad en que sus ropas y teléfono celular fueron incautados, sin que en ellos se encontraran evidencias que lo incriminaran. Al ser interrogado, el joven explicó que la noche del homicidio durmió en casa de sus padres y no salió del domicilio.
La policía practicó dos pericias químicas a las muestras de sangre encontradas en el lavamanos de la casa de la víctima y concluyó que eran una mezcla entre la sangre del sacerdote y la de un sujeto desconocido de sexo masculino, que tampoco correspondía al perfil genético de Elías Cartes.

Sin embargo, y tras un año de investigación, la policía presenta un nuevo peritaje, según el cual las muestras de sangre y de pelo analizadas sí correspondían al perfil genético de Elías. Esta situación mantuvo al joven durante 160 días bajo prisión preventiva y 90 arrestado en casa de sus padres.

LA DEFENSA

La representación jurídica de Elías Cartes estuvo en manos del defensor privado Giovanni Gotelli quien, convencido de la inocencia de su representado, solicitó un análisis de la pericia que lo inculpaba, demostrando -incluso en una etapa previa al juicio oral- que ésta incumplía con el estándar exigido para la legislación chilena, por lo que sus conclusiones no podían ser consideradas como científicamente aceptadas o correctas. Especialmente cuando dos pericias anteriores realizadas por la misma policía descartaban la participación del acusado.

En cuanto al pelo encontrado en el baño, la defensa también analizó la pericia realizada por la policía y coincidió en que efectivamente el cabello correspondía a Elías Cartes Parra, algo que no podía sorprender a nadie, pues el joven había vivido en el domicilio durante un mes junto a su pareja.

Llegado el momento, los jueces orales concordaron con los argumentos planteados por la defensa respecto de la falta de rigor científico de la pericia que buscaba involucrar al joven con el homicidio, pero consideraron además que las declaraciones prestadas por Cartes fueron consistentes en el tiempo y creíbles.

Finalmente, los jueces orales resolvieron por votación unánime absolver a Elías Cartes del delito de homicidio y aunque el fiscal de la causa intentó anular el resultado del juicio, la Corte de Apelaciones de Chillán confirmó su absolución.
Cuando fue acusado, Elías Cartes se desempeñaba como administrador de un supermercado, mismo trabajo que mantiene hasta hoy, ya que sus empleadores y compañeros de trabajo nunca pusieron en duda su inocencia.

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