CRISTOPHER SOTO SALVO y FREDY ORELLANA ORELLANA

CRISTOPHER  SOTO SALVO  y FREDY ORELLANA ORELLANA

Los jóvenes celebrando el sobreseimiento definitivo en su causa.

Forma de Término del Caso: Sobreseimiento por Inocencia

Región: Metropolitana

Fecha Inicio Causa: 09/09/2015

Fecha Exoneración: 27/11/2015

Nombre del Defensor: Francisco Javier Concha García

Exonerado Indemnizado: No

Causa del Error: Mala conducta de agentes del Estado

Verdadero Autor: Aun se investiga el caso

Tiempo en Prisión Preventiva: 9 días de internación provisoria

Dos estudiantes de un liceo de Til Til pasaron 9 días internados en un centro para adolescentes infractores de ley tras ser acusados injustamente de robar una joyería en el centro de Santiago. Los jóvenes fueron expuestos ante todo el país como los autores del atraco que terminó con una espectacular persecución y tiroteos en las afueras del Servicio Médico Legal. Fue en ese lugar donde los funcionarios policiales los detuvieron, pensando que eran parte de la banda que cometió el delito, sin sospechar que ambos estudiantes venían del Hospital San José, dónde uno de ellos se efectuaba un tratamiento kinesiológico y el otro lo acompañaba por disposición del establecimiento educacional.

A pesar de que el mismo día en el que se realizó el control de detención la defensa presentó antecedentes que acreditaban la inocencia de los jóvenes, el juez de Garantía decidió dejarlos en internación provisoria, sin tener antecedentes penales ni indicios que dieran cuenta de su participación en el hecho investigado.  Más aún ellos contaban con comprobantes de atención en el hospital el mismo día de los hechos, declaración de la médico tratante y autorización de profesor jefe.

Los hechos por los que fueron injustamente acusados

“El día 09 de septiembre de 2015 a las 12:30 horas aproximadamente, un sujeto adulto, junto al menor de edad C.A.S.S, premunidos de armas de fuego, ingresaron a la joyería de nombre “Taller de Joyerías Leo”, ubicada en San Pablo N° 1145 Local L, en la comuna de Santiago, mientras el también menor de edad F.P.O.O realizaba labores de vigilancia.

El imputado adulto procedió a intimidar a las víctimas, para luego en forma violenta amarrarlos inmovilizándolos. Mientras el imputado C.A.S.S procedió a sustraer diversas joyas y dinero efectivo huyendo del lugar en un vehículo, produciéndose una persecución con funcionarios de Carabineros, momento en el imputado adulto realiza dos disparos con un arma de fuego contra el personal policial, específicamente el funcionario de servicio el cabo Francisco Vargas a la altura de su cabeza, con la intención de matarlo. Al momento de la detención de los sujetos se encontró un arma de fuego tipo pistola calibre 6,35 con el número de serie borrado con cuatro municiones en su interior sin percutar, no manteniendo ninguno de los imputados permiso de porte o tenencia”. 

Este hecho constituye el delito de robo con intimidación respecto de los tres imputados según lo estipula el artículo 436 inciso primero en relación a los artículos 432 a 439 del Código Penal, atribuyéndoles la calidad de coautores en grado de desarrollo del delito de consumado y porte ilegal de arma de fuego según lo prevé artículo 3 de la sección artículo 14 de la Ley de Armas en calidad de coautores en grado de consumado. En relación al imputado Torres también el delito de homicidio frustrado en contra de Carabineros según el artículo 416 del Código de Justicia Militar en calidad de autor. También respecto a los tres imputados se formaliza por receptación de vehículo motorizado en calidad de coautores en grado de consumado según el artículo 456 bis A del Código Penal. 

El sobreseimiento por inocencia 

La defensa siempre sostuvo como teoría del caso la inocencia de sus representados, por lo que solicita audiencia para discutir el sobreseimiento definitivo de sus representados.

Esta audiencia se verifica el día 20 de octubre de 2015 y en ella el Juez de Garantía decreta el Sobreseimiento Definitivo de los adolescentes.-

A los antecedentes antes señalados, en la audiencia la defensa esgrime otros tres más:

- Noticiario de Chilevisión donde aparece un testigo manifestando que los sujetos que corrían huyendo no son los adolescentes detenidos. (noticiario central de fecha 09/09/2015)

- Registro de las cámaras de seguridad del Supermercado Econo, cercano a la joyería, donde aparecen sujetos huyendo y que no corresponden a los adolescentes.

- Registro de las cámaras de seguridad del Hospital San José que corrobora la presencia de los adolescentes en dicho centro asistencial el día de los hechos.

Argumentos del Tribunal para decretarlo:

El Juez del 7mo. Juzgado de Garantía de Santiago, don Jaime Leonardo Fuica Martinez decretó el Sobreseimiento Definitivo de los antecedentes, fundado en el artículo 250 letra b) del Código Procesal Penal “Cuando apareciere claramente establecida la inocencia del imputado”.

Fundamentos (extracto del audio):

Conforme lo expuesto por los intervinientes en esta causa se han dado una “sucesión de actuaciones que evidencian una sucesión de errores que no pueden quedar entregados a la mera discrecionalidad de una investigación…” La misma resolución detalla los errores a que hace referencia:

-Reconocimiento fotográfico sin una alusión previa a las características de los imputados y tampoco un correlato que diga relación con el funcionario que efectuó este reconocimiento.

-La errónea detención de la que podrían ser objeto los adolescentes, teniendo presente el testimonio aludido por la defensa de un taxista que señala que no fueron ellos quienes procedieron a bajarse del auto rojo.

-El antecedente de mayor relevancia la imposibilidad física de los adolescentes de estar en dos lugares al mismo tiempo. (Ello en atención al testimonio de la kinesióloga que atendió a uno de los adolescentes)

-No veo ningún otro antecedente que permita sino entender que los imputados al momento de la ocurrencia del ilícito y conforme a las cámaras de seguridad, se encontraban en otro lugar, a sea, estaban desafortunadamente en el momento inapropiado y fueron detenidos por coincidir al menos en términos generales, como somos la mayoría de los chilenos, con la descripción física dada para los efectos de proceder a su detención.

-En cuanto a los restos de nitritos, hay carencia de rigor científico. Fue esposado y detenido por el funcionario policial que operó un arma de fuego.

-El Estado no puede sino hacerse cargo responsablemente de la situación de los adolescentes aquí presentes y va el Tribunal a decretar el sobreseimiento definitivo. 

 

Apelación del Ministerio Público:

-Sin nuevos antecedentes la Fiscalía apela en contra de la resolución que sobresee la causa.

 Fallo de la I. Corte de Apelaciones de Santiago que confirmó el Sobreseimiento Definitivo.

La Novena Sala de la corte por fallo unánime confirma el sobreseimiento decretado. Fundamentos de la Corte:

 “TERCERO: Que, de acuerdo con los elementos de juicio reunidos y conforme a lo expuesto por los abogados de la defensa que concurrieron a la vista, ha quedado demostrado que, en el día y a la hora de ocurrencia de los hechos investigados, los adolescentes se encontraban en dependencias del Hospital San José.

Da cuenta de lo afirmado precedentemente el certificado de la kinesióloga de dicho centro asistencial que refiere que ese día 9 de septiembre de 2015 uno de ellos estuvo en terapia médica entre las 11:30 a 12:20 horas; dato que está corroborado con la Hoja de Tratamiento respectivo y con las imágenes extraídas de las cámaras de seguridad del aludido recinto asistencial, que precisamente dan cuenta de la presencia de ambos adolescentes –con uniforme escolar-, en las dependencias de dicho hospital, en las circunstancias ya reseñadas. Además, todo ello resulta concordante con los dichos del profesor jefe de los adolescentes, quien indica que dio permiso a ambos estudiantes para que concurrieran a esa atención;

CUARTO: Que también resulta relevante tener presente que los elementos exculpatorios antes mencionados no fueron controvertidos por la recurrente, quien se limitó a impugnar la resolución aludida aduciendo que existían diligencias pendientes, lo cual fue ratificado en sus alegatos en la vista de la causa. Ahora bien, en lo que atañe a las diligencias referidas por el Ministerio Público, ha de indicarse que las mismas corresponden a un informe pericial respecto de los celulares incautados y una orden de investigar en la que, entre otras cosas, se solicitan las grabaciones de las cámaras de seguridad del Hospital San José. Empero, no se entregaron razones plausibles para asumirlas como pertinentes ni logra advertirse cómo y en qué medida sus resultados pudieran ser capaces de desvirtuar lo hasta ahora concluido.

QUINTO: Que si bien en resoluciones anteriores se ha indicado por esta Corte que para dictar sobreseimiento definitivo por las causales previstas en las letras a) y b) del artículo 250 del Código Procesal Penal debe encontrase agotada la investigación, esto no significa que tenga que prologarse innecesariamente la fase de indagación cuando –en casos como éste-, ya hay evidencia bastante de  que los imputados adolescentes formalizados, no han tenido participación en los hechos, por encontrarse el día y a la hora de su ocurrencia en un lugar distinto y distante del sitio del suceso. Por regla de experiencia queda así excluida, racional y lógicamente, su presencia en el sitio de los acontecimientos. Nadie puede estar en dos lugares a la vez;

SEXTO: Que tampoco es óbice para lo que se viene señalando que se hubieran detectado iones nitritos y metales en muestras tomadas a C.A.S.S , toda vez que se ha justificado que él fue reducido por un funcionario policial que había hecho uso de su arma de servicio, más aún cuando estos residuos también fueron encontrados en las muestras tomadas a otro funcionario policial en circunstancias que éste no disparó, mientras que el análisis de las muestras extraídas del agente de la policía que sí había disparado, arrojó resultado negativo;

SÉPTIMO: Que, finalmente, no debe perderse de vista que, tratándose de adolescentes, cuya responsabilidad penal se establece conforme a las normas de la Ley 20.084, su situación de incertidumbre procesal no puede prolongarse indefinidamente, por el mayor impacto que ello puede traer consigo en una etapa formativa del ser humano, máxime cuando -a la luz de lo establecido- toda información que pudiere arrojar el resultado de las diligencias expresadas por el ministerio público -pericia a los celulares incautados y orden de investigar en que solicita el registro de las cámaras de seguridad del Hospital San José-, no logrará refutar que el día 9 de septiembre de 2015, entre las 11:30 y las 12:30 horas, los imputados Soto y Orellana no podían haberse encontrado en el sitio del suceso, joyería ubicada en calle Bandera con San Pablo,  toda vez que se hallaban en las dependencias del mencionado centro asistencial, como ya se ha sido suficientemente justificado. En síntesis, los antecedentes reunidos permiten considerar “claramente establecida” la inocencia de los imputados.