Introducción

Introducción mejoras al sistema

Mejoras al sistema

El proyecto Inocentes de la Defensoría Penal Pública busca brindar un espacio de reparación y reconocimiento para las personas inocentes que fueron injustamente privadas de libertad. Además, también se plantea el desafío de revisar y debatir respecto de las causas de error que llevan al sistema a equivocarse. Sólo desde un debate amplio y transversal, que incluya a todos quienes tienen un papel en el sistema de justicia penal, se podrá promover un continuo mejoramiento del mismo, y de esa forma conseguir que estos errores no vuelvan a cometerse.

Lo más importante de realizar un debate constructivo e inclusivo es que, a través de él, se pueden identificar y reconocer las fallas más comunes, para promover así coordinaciones, cambios y reformas que permitan que el sistema se equivoque cada vez menos y, en consecuencia, menos personas inocentes sean privadas de un derecho tan esencial como la libertad. También evita que los verdaderos responsables de los ilícitos se libren de la acción de la justicia.

Nunca existirá un sistema de justicia infalible, ni se podrá evitar que se cometan errores. Pero lograr que las instituciones y -en general- toda la sociedad acepten y debatan respecto de la falibilidad del sistema de enjuiciamiento criminal, se convierte en uno de los principales pilares que asegurarán una mejora continua y una consolidación de los principios básicos de un Estado de derecho.

La Defensoría Penal Pública desempeña día a día una labor básica fundamental, cual es cautelar que las exigencias mínimas de un sistema procesal penal se cumplan por todos los intervinientes y se respete siempre el principio de inocencia. Sólo si se sobrepasan estas exigencias y se establece una convicción mínima y seria sobre la participación de una persona en un hecho delictivo se podrá, entonces, condenar y castigar. La exigencia debe ser alta para todos, porque así será más difícil errar y, finalmente, se construirá una sociedad más justa y segura para todos.

A continuación, se presentan algunas propuestas respecto de cómo podría mejorarse el sistema procesal penal, y de esa forma, minimizar el riesgo de que todos los actores se vean expuestos a cometer errores. Algunas de ellas pueden ponerse en práctica a través de acuerdos o protocolos interinstitucionales o –simplemente- mejorando prácticas en ciertos actos o procedimientos. Otras, en cambio, requieren de un mayor análisis e incluso de reformas legales.

Esperamos que este debate sea el inicio de una discusión reflexiva de cómo funciona actualmente el sistema de justicia penal y cómo entre todos podemos propender a su mejoramiento continuo y excelencia. Sólo así todos cumpliremos con el rol que la ley nos ha entregado.