Marcelo Avilés Zúñiga

Marcelo Avilés Zúñiga

Marcelo Avilés y su defensora María Soledad llorente Hitschfeld.

Forma de Término del Caso: Absolución

Región: Los Lagos

Fecha Inicio Causa: 07/12/2012

Fecha Exoneración: 30/05/2014

Nombre del Defensor: María Soledad Llorente Hitshfeld

Exonerado Indemnizado: No

Causa del Error: Identificación Errónea

Verdadero Autor: No

Tiempo en Prisión Preventiva: 45 días, más 35 días de arresto domiciliario total y 11 meses de arresto domiciliario nocturno.

En diciembre de 2012, una mujer denunció a la policía haber sido secuestrada y abusada sexualmente por el chofer de un colectivo que abordó cerca de las 17:00 horas. Según su relato, el sujeto la trasladó en contra de su voluntad hasta las afueras de la ciudad, donde detuvo el auto para robarle su dinero y abusar sexualmente de ella, dejándola abandonada en la carretera alrededor de media hora después.

Marcelo Avilés Zúñiga, un conductor de colectivo y secretario sindical en la ciudad de Osorno, fue acusado de estos graves hechos. La confusa situación se originó cuando la policía incorporó la foto de Marcelo Avilés en un set de fotografías exhibido a la víctima, quien lo identificó como su agresor. Esto llevó a que Avilés pasara 45 días encarcelado preventivamente, otros 35 días con arresto domiciliario total, y 11 meses con arresto domiciliario nocturno.

En sus primeras declaraciones, la víctima señaló no recordar la cara del atacante, pese a lo cual la policía realizó un retrato hablado del supuesto agresor y llevó a cabo un reconocimiento fotográfico que derivó en el encarcelamiento de Avilés.

La defensa y la prueba de su inocencia

Marcelo siempre sostuvo su inocencia, y su defensa, a cargo de la defensora penal pública María Soledad Llorente, buscó acreditar esto desde el inicio. Se reunieron múltiples testimonios que coincidían en señalar que el día y a la hora en que habrían ocurrido los hechos, Avilés se encontraba en el casino del sindicato de colectiveros realizando distintas actividades. Compartió con más de ocho personas y permaneció allí hasta pasadas las 18:30 horas, lo que hacía físicamente imposible que hubiera sido el atacante. Estos antecedentes permitieron a la defensa lograr reemplazar la prisión preventiva por arresto domiciliario.

El caso fue llevado a juicio oral en mayo de 2014. Tras conocer todas las pruebas incorporadas, los jueces resolvieron de forma unánime absolver a Marcelo Avilés de los cargos. Para los efectos del juicio, el ente persecutor decidió desechar los delitos de robo y secuestro, acusando a Avilés únicamente de abuso sexual.

Fundamentos de la resolución absolutoria

Los jueces fundaron su resolución absolutoria en que los datos demostraban que Marcelo Avilés Zúñiga, al momento de los hechos, se encontraba junto a otros en la sede del sindicato de taxis colectivos. “Los testigos han aportado de manera unánime que el imputado se retiró de la sede sindical a las 18:30 horas, lo que hace físicamente imposible que hubiera sido el imputado quien conducía ese móvil y, en consecuencia, que fuera el sujeto que desplegó las acciones imputadas”.

Además, señalaron que tanto las vestimentas usadas por Avilés el día de los hechos, como las características de su taxi colectivo y las del retrato hablado elaborado por la policía, no coincidían con las de Marcelo Avilés. Los jueces también fueron claros en señalar las serias falencias en la diligencia de reconocimiento fotográfico realizada por la policía.

Marcelo Avilés ha regresado a su trabajo e intenta recuperarse de las secuelas que esta errada acusación produjo en él y en su entorno familiar.